Secuestran a Nieto del Doctor Córdova

*Al traumatólogo lo “levantaron”, lo golpearon y lo privaron de su libertad por más de dos horas *Esto sucedió cerca del acopio de animales y lo soltaron atrás de Macro Plaza

La noche de este viernes se registró un hecho que mantiene conmocionada a la sociedad vallartense y a los especialistas en medicina, luego de que sujetos armados agredieron a un médico vecino de la colonia Versalles y además, secuestraron a su nieto, un niño de apenas cinco años de edad.

Autoridades municipales acudieron al lugar de los hechos, en donde rápidamente implementaron fuerte operativo, al cual además, se unieron elementos de la Policía Investigadora, PFP y uniformados de la Marina Armada de México.

Los resultados no fueron favorables, sin embargo, al confirmarse más tarde de que se trataba de un secuestro, las autoridades se retiraron a petición de la familia, a fin de no poner en riesgo la vida del menor.

De momento los vecinos del médico y de su familia, a quienes señalan como unas personas respetables y que no se meten con nadie, se encuentran bastante conmocionados y las autoridades están preocupadas por lo que pueda sucederle al menor Daniel Velazco Córdova, de 5 años de edad.

De acuerdo a lo informado por las autoridades municipales, fue después de las diez de la noche del viernes, cuando elementos de la Policía Municipal fueron alertados acerca de una persona que estaba amarrada y pidiendo auxilio, por la calle Cardenal, a espaldas de la macroplaza.

Rápidamente acudieron elementos de seguridad pública, así como el comandante Roberto Noyola Bracamontes, mismos que al llegar se encontraron con el médico Carlos Córdova Segovia, de 63 años de edad, el cual estaba bañado en sangre, con un fuerte golpe en la frente y presentando además, fractura de brazo izquierdo.

Mostrando un poco de dolor, pero más preocupación, comenzó a informarle a los agentes, que sujetos armados se habían llevado a su nieto, un menor de cinco años y que a él lo habían golpeado.

Dijo que tiene un terreno en la calle Camino Real número 699 de la colonia Linda Vista Océano, a un lado del centro de acopio animal, sitio a donde acude cada semana e incluso, tiene acondicionado para quedarse a dormir allá, eso lo hacía cada cierto fin de semana.

El viernes salió de su casa, localizada en la calle Viena 241 cruce con Hamburgo, donde además tiene su consultorio, ya que es traumatólogo jubilado del IMSS.

Abordó su camioneta Chevrolet, Tornado, en color rojo, con placas de Jalisco, pero que si nieto Daniel Velasco Córdoba le dijo que él lo quería acompañar y él accedió, por lo tanto subió su bicicleta en la parte trasera y juntos se fueron contentos hacia el terreno.

Recordó que cuando llegó, se bajó de su camioneta, abrió la puerta y fue en esos momentos cuando se presentaron al menos seis sujetos, algunos armados con pistola y otros con palos y con tubos, con los cuales comenzaron a golpearlo de manera brutal.

Enseguida lo amarraron con cables y lo subieron a la parte trasera de su camioneta, le pusieron una sudadera color negro en la cabeza y siguieron golpeándolo, para finalmente ponerle el pie en el pecho.

Recordó que bajaron hacia la avenida pavimentada que está a espaldas del panteón de Ramblases y de ahí sintió que se fueron hacia Playa Grande, ahí escuchó que pasaron a su nieto a otra camioneta y se fueron.

Explicó el médico que lo trajeron desde las ocho de la noche aproximadamente, dando vueltas en su propia camioneta, recordando que pasaron el túnel y luego llegaron hasta un lugar en donde ahí lo dejaron y se fueron rápidamente.

Cuando se pudo incorporar, se dio cuenta de que estaba a espaldas de la Macroplaza, por lo que pidió ayuda a unas personas que iban pasando por ahí y se fueron, luego abordó su camioneta y se dio cuenta de que le habían dejado las llaves pegadas, de este modo, como pudo, manejó hasta la farmacia Guadalajara de la avenida Las Torres, donde pidió ayuda y llegó la Policía Municipal.

Preocupado de cómo estaba su demás familia, se fueron hasta su casa, sitio a donde llegó la ambulancia B-53 al mando de Atzimba Santana y Luis Felipe Castro Vizcarra, los cuales tranquilizaron a la esposa del médico y además auxiliaron al médico Carlos Córdova Segovia.

Los agentes de inmediato comenzaron con averiguaciones, detectando que en la parte trasera de la camioneta, estaba una sudadera negra, en tanto que el comandante Francisco Rodríguez Salazar, comenzar implementó un operativo por la zona donde fueron los hechos, detectando que en efecto, en la finca 699 de la calle Camino Real, había huellas de violencia, por lo tanto dieron intervención al agente del Ministerio Público y a peritos de Servicios Periciales, para la búsqueda de indicios y huellas que ayuden con la investigación.

Ante estos hechos, los agentes procedieron a resguardar la zona, llegando más tarde el agente del Ministerio Público, así como personal de la Policía Investigadora del Estado.

Iniciaron las averiguaciones correspondientes, pero más tarde trascendió que el caso ya se estaba manejando como un secuestro y determinaron parar las averiguaciones, a petición de la parte afectada, ante el temor de que algo le pudiera suceder al menor.