Protección Civil Emite Medidas de Seguridad, Para Evitar Incendios en Casas

• En temporada vacacional de diciembre, aumentan los riesgos de incendio en casas habitación, debido a que las personas no acatan las mínimas medidas de seguridad

Por Mauricio Lira Camacho
NOTICIASPV

La Unidad Municipal y Estatal de Protección Civil, emiten recomendaciones con el objetivo de evitar incendios en casas habitación, durante la presente temporada vacacional de diciembre.

Es común, que los propietarios de los inmuebles, salen de días de descanso fuera de la ciudad, o de noche para reunirse con la familia, olvidando las estrictas medidas mínimas de seguridad.

A nivel nacional, existen estadísticas que indican un alto grado de riesgo y peligrosidad, cuando las personas se olvidan de las medidas de protección, para evitar accidentes.

Estos, provocados por diversas circunstancias, como el hecho de dejar prendida la estufa, el horno, encendido el árbol de navidad, o saturar las conexiones eléctricas.

Es en estas temporadas del año, cuando aumentan los índices de incendio en casas, por lo que ambas instituciones, dejan a la ciudadanía, una serie de medidas de seguridad que todos deben conocer, para evitar contingencias.

Estas son por ejemplo: Instalar un detector de humo con alarma en cada piso de la casa. Si se compra uno importado, las siglas UL (por Underwriter’s Laboratories) indican que el aparato ha sido sometido a tests exigentes de calidad. Probarlo al menos dos veces al año. Probar la batería del detector una vez al mes, nunca quitarla para usarla en otro lado, y reemplazarla una vez al año. Renovar el detector cada 10 años.

Tener un extinguidor, saber cómo usarlo, y haberlo practicado.

Si se usan calefactores eléctricos, operarlos a no menos de un metro de material combustible; no usar cables alargadores excepto si es absolutamente necesario (en esos casos, mantenerlos desenrollados y no cubrirlos con alfombras ni otros elementos); no usarlos para secar ropa o calzado.

No sobrecargar los enchufes eléctricos.

No colocar ni guardar toallas, repasadores o utensilios de plástico en los estantes que quedan arriba del horno.

No usar mangas largas cuando se cocina, o arremangarse. Pueden prenderse fuego, o voltear recipientes y provocar quemaduras.

Mantener encendedores y fósforos fuera del alcance de los niños. No estimular su curiosidad con estos elementos.

Al vaciar los ceniceros, chequear que su contenido esté perfectamente apagado.

Cuando sea posible, utilizar tapicería con materiales resistentes al fuego. Controlar siempre la tapicería después de que se hayan sentado fumadores. No colocar ceniceros en los apoyabrazos.

No fumar en la cama. Es una causa importante de muerte por incendios en el domicilio. Alejar las estufas hasta al menos 1 metro de la cama. No secar vestimentas o calzado sobre ellas.

Al comprar vestimentas, priorizar la elaborada con materiales de difícil combustión. Esto es especialmente útil para la ropa de cama de mayores de 65 años, quienes tienen una incidencia altísima de lesiones o muerte por combustión de pijamas, robes y camisones.

Por las mismas razones que lo anterior, preferir vestimenta que no deba sacarse por la cabeza. La rapidez al quitarse la vestimenta en llamas reduce la seriedad de las lesiones.

Tomar precauciones especiales al almacenar líquidos inflamables como gasolina, acetona, benceno, thinner, alcohol, aguarrás, cemento de contacto y querosén. El más peligroso de estos es la gasolina. Estos líquidos forman vapores invisibles explosivos que pueden encenderse por una chispa a considerable distancia del recipiente. Deben almacenarse fuera de la casa, lejos de fuentes de combustión, lejos de los niños, en envases bien identificados, bien cerrados, y que no sean de vidrio.

También las UMPC y la UEPC, establece en conjunto que los incendios de noche cuando la familia está durmiendo son responsables de la mitad de las muertes y el 33% de las lesiones por fuego en calentadores eléctricos.

La principal causa de muerte en incendios es la inhalación de gases tóxicos resultantes de la combustión.

Existen tres tipos de fuego:

- Clase A, por combustibles comunes como madera, papel, goma y varios plásticos;

- Clase B, por líquidos inflamables como gasolina, aceite, alquitrán, pinturas a base de aceite, laca y gases inflamables; y

- Clase C, que implica a equipo electrificado como cables, cajas de fusibles, llaves térmicas, máquinas y utensilios eléctricos.

Los incendios que involucran a personas mayores se dan típicamente en dos escenarios:

1) la persona fuma en un asiento mullido bajo los efectos de medicación, stress o fatiga; cenizas o el mismo cigarrillo caen sobre el asiento, que se prende fuego a las 2 a 4 horas, generalmente cuando la persona ya se ha ido a dormir; y

2) combustión de ropas, sobre todo al cocinar o al contacto con elementos de calefacción.