Fuerzas armadas rindieron homenaje a los Niños Héroes

*La plaza de Pitillal se vistió de gala, donde se recordó a los héroes que nos dieron patria y libertad hace ya 171 años ...
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Por Adrián De los Santos
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Con emotivo homenaje fueron recordados los Niños Héroes que nos dieron Patria y Libertad, en la Plaza de El Pitillal, en donde personal de las fuerzas armadas se dio cita para llevar ofrendas en memoria a nuestros héroes caídos hace ya 171 años.

En este evento estuvo presente el General de Brigada D.E.M. José Alfredo González Rodríguez y de la 8ª Zona Naval, el Vicealmirante C.G.D.E.M. José Luis Arellano Ruíz, así como el presidente municipal de esta ciudad, Rodolfo Domínguez Monroy.

Tras darse los honores a la bandera, el Comandante de la 41ª Zona Militar, pasó lista en honor a los héroes caídos en la batalla ocurrida el 13 de septiembre de 1847, rememorando así la hazaña realizada por el Teniente Juan de la Barrera y los Cadetes del Heroico Colegio Militar, Juan Escutia, Agustín Melgar, Vicente Suárez, Fernando Montes de Oca y Francisco Márquez, así como del Teniente José Azueta y el Cadete Virgilio Uribe, de la Heroica Escuela Naval Militar.

Se recordó que durante la toma del castillo por parte del ejército enemigo, seis alumnos del colegio militar ofrendaron sus vidas en defensa de la patria.

Juan Escutia, estaba de guardia y al ver avanzar a los invasores les presentó resistencia; luego se replegó y viendo que la Bandera Mexicana podía caer en manos del enemigo, se envolvió en ella y se arrojó al vacío.

Vicente Suárez estaba apostado y al ver avanzar a los invasores les marcó el alto, mató de un balazo a uno de ellos, hirió con la bayoneta a otro y fue muerto en su puesto luchando con arma blanca.

Francisco Márquez, era el menor de los seis niños héroes; él murió acribillado al defender su patria; Fernando Montes de Oca, se dispuso a presentar batalla y murió al tratar de incorporarse al resto de los alumnos que defendían la entrada del bosque. Fue abatido por las armas de los norteamericanos, que ya se habían adueñado de las partes altas del edificio.

Agustín Melgar, se portó con gran valentía rechazando casi él solo al enemigo en el puesto que defendía, recibiendo numerosas heridas, incluso llegó a luchar cuerpo a cuerpo cuando ya se encontraba herido.

Juan de la Barrera, ya tenía terminados sus estudios en el colegio militar, pero al enterarse de la invasión americana, se dedicó a la construcción de las fortificaciones de defensa del castillo.

Otentando el grado de Teniente de Zapadores, se postró casi frente a la entrada del bosque, al acercarse el enemigo, fue encargado de la defensa de ese punto, quedándose con algunos soldados, con las baterías que el General Mariano Monterde colocara.

Juan de la Barrera defendió el punto a su cargo, hasta que las balas enemigas cegaron su vida.

La muerte de los seis niños héroes, forma parte de nuestro legado histórico, que nos recuerda una acción ejemplar, donde el honor y la gloria estuvieron presentes, es por ello que cada año se les recuerda con cariño y respeto, a estos héroes que nos dieron patria y libertad.