En el marco del Día de Muertos: colocan altar a un perro

*Entre los diversos altares colocados afuera de la presidencia municipal a personas que ya no se encuentran en este mundo, se pudo observar uno dedicado a Citla, un perro mestizo...

Redacción NoticiasPV

Tras la colocación de los diversos altares para festejar los Días de Todos los Santos y de Muertos a las afueras de la presidencia municipal, llamó la atención de uno de los retablos colocado en honor de Citla, un perro mestizo.

Dicho altar fue colocado por la organización PV animal, organismo que busca el respeto hacia los diversos seres vivos en el municipio de Puerto Vallarta, quienes decidieron rendir un homenaje a dicho perro que vivió más de diez años a más de cuatro mil 600 metros sobre el nivel del mar.

Según los datos dados a conocer por la organización, nadie sabe a ciencia cierta cómo Citla llegó al Parque Nacional Pico de Orizaba o Citlaltepetl, aunque hay dos versiones que podrían ser las más cercanas a la realidad.

La primera señala que el perro fue llevado al sitio por el ingeniero Alfonso Serrano, encargado de construir el Gran Telescopio Milimétrico en el pico del volcán Sierra Negra, dentro de dicho parque nacional.

La segunda interpretación es que fue uno de los albañiles quien trabajó en dicha obra, el que llevó al animal, siendo todavía un cachorro al parque, aunque las dos coinciden en que el perrito acompañaba diario ambos personajes.

Una vez concluida la obra, el perro se negó a abandonar la montaña, por lo que fue cuidado por los montañistas, en especial por Hilario Aguilar, presidente del Club Alpino de México, delegación Serdán.

Luego de ser atacado por un perro Alaska, llevado por un visitante al volcán, Citla fue atendido por un veterinario el cual se dio cuenta que el can de la montaña se había adaptado físicamente a la zona, ya que su corazón era más grande de lo normal y sus almohadillas más gruesas; además de que su pelaje se convirtió en protector perfecto para soportar las bajas temperaturas de la zona. El perro siempre quiso vivir en la montaña, hasta su último momento de existencia en este mundo que ocurrió el 28 de septiembre de 2017.