Dictan Orden de Aprehensión Contra Asesinos de Familiares de Alberto Cárdenas

Juez 2º de lo penal

Dictan Orden de Aprehensión Contra Asesinos de Familiares de Alberto Cárdenas

• Les fue levantado el arraigo luego de que la Procuraduría del Estado obtuvo la orden de aprehensión. En las investigaciones se recuperó el millón de pesos robado a las víctimas y el arma que se utilizó en el asesinato de las seis personas

La Procuraduría de Justicia del Estado de Jalisco obtuvo una orden de aprehensión en contra de los siete presuntos responsables del asesinato de seis integrantes de una familia cuyos cuerpos fueron encontrados el 30 de julio de este año en una finca de la colonia San Pedro, en Ciudad Guzmán.
Cabe destacar que las personas ejecutadas por esta banda delictiva, encabezada por un agente judicial de la PGJ, eran parientes del titular de la Sagarpa, Alberto Cárdenas Jiménez, quien inicialmente negó su parentesco, pero posteriormente fue desmentido por sus propios familiares.
Sin embargo, con base en las pruebas recabadas en las investigaciones del Ministerio Público, el Juez Segundo de lo Penal en Ciudad Guzmán encontró elementos de presunta responsabilidad en contra de cada uno de los individuos que se encontraban bajo arraigo y les dictó orden de aprehensión por el delito de secuestro agravado.
Con las indagatorias se logró el aseguramiento de un millón de pesos que le robaron a la familia, y que fue el móvil de los asesinatos; también se recuperó el arma de fuego que se utilizó en el crimen.
Este sábado, la Procuraduría de Justicia del Estado levantó el arraigo a los siete detenidos, quienes enseguida fueron trasladados al Centro Integral de Justicia Regional de Ciudad Guzmán para ser puestos a disposición del juez que dictó la orden de aprehensión.
Las personas que se hallaban bajo arraigo y en contra de las cuales el Juez consideró que existían los elementos de prueba de presunta responsabilidad en los hechos son:
Alejandro López Alatorre, de 25 años, agente investigador, vecino de San Pedrito, municipio de Tlaquepaque.
Severiano Nájar Sánchez, alias “La Yegua”, de 28 años, originario de Santa Cruz, municipio de Tamazula.
Cuauhtémoc Cuevas Álvarez, alias “El Temo”, de 29 años, vecino de Santa Cruz, en Tamazula, quien cuenta con antecedentes por delitos contra la salud.
Óscar Valencia Martínez, de 26 años, vecino de Arroyo Hondo, municipio de Tamazula, quien también tiene antecedentes penales por delitos contra la salud.
Omar Valencia Martínez, de 30 años, avecindado en Arroyo Hondo, en Tamazula, hermano de Óscar.
José Reyes Ochoa Valencia, alias “El Junior”, de 18 años, vecino de Arroyo Hondo, enTamazula.
José Luis Maldonado de Anda, de 26 años, vecino del fraccionamiento Jardines de El Castillo, en El Salto, Jalisco, quien es cuñado del agente Alejandro López Alatorre.

Antecedentes

Uno de los integrantes de la familia victimada –Roberto Bernardino Campos- fue plagiado el 4 de abril de 2008, y liberado un día después, el 5 de abril, luego de que su familia, quien entonces solicitó que la Policía Investigadora se abstuviera de participar en el rescate, decidió pagar un millón de pesos, aunque en la primera llamada les exigieron 3 millones.
Las investigaciones del caso quedaron abiertas, y en ellas participó el agente Alejandro López Alatorre, quien tuvo información de los movimientos bancarios de la familia.
El 30 de julio pasado, al ser encontrados los seis cadáveres, la División Antisecuestros intervino en las investigaciones y obtuvo indicios apuntaron hacia el agente Alejandro López Alatorre, quien poco después fue asegurado por los elementos de esa área.
Las pesquisas –en las cuales participaron también la Delegación Regional de Ciudad Guzmán, la División de Homicidios Intencionales y la Dirección de Visitaduría- permitieron, en cuestión de horas, la localización de los otros seis presuntos delincuentes.
Ellos narraron que a sabiendas del potencial económico de la familia, planearon exigirle un millón de pesos.
Entonces el lunes 28 de julio de 2008, cinco de los sujetos se presentaron en la casa de la familia y amagaron a todos, diciéndoles que querían dinero.
Poco después llegó el agente Alejandro López, fingiendo que iba a saludar a la familia y que no sabía nada del plan, inclusive se ofreció a ir a un banco en Tamazula, en compañía de la señora Carmen Campos para que ésta retirara el millón de pesos que exigían los individuos.
Ese día no pudieron sacar el dinero, por lo que los ahora arraigados y los seis integrantes de la familia pasaron la noche en la casa; al siguiente, día el agente Alejandro López volvió con la señora Carmen al banco y entonces sí retiraron el dinero, el cual entregaron a los sujetos que permanecían en el domicilio.
Cuando los sujetos y el agente se repartían el botín, las víctimas se percataron que Alejandro López estaba coludido con los delincuentes, y entonces hubo reclamos después de los cuales fueron victimados, uno a uno, los integrantes de la familia.
Tras la captura de los presuntos participantes, la Procuraduría de Jalisco solicitó una orden de arraigo en su contra, la cual fue obsequiada por el Juez Segundo Penal de Ciudad Guzmán.
Como ya se informó a los ahora arraigados se les aseguraron, entre otras cosas, el millón de pesos que les entregó la familia y el cual se hallaba en casa de la mamá del agente Alejandro López, ya que tras ocurrido el crimen, los demás sujetos huyeron y éste aprovechó, junto con su cuñado para quedarse con el efectivo.
También fue asegurada la pistola escuadra marca Titán, calibre .25, utilizada en el asesinato de cuatro de las víctimas, arma que se hallaba, al igual que el dinero, en casa de los familiares de Alejandro López.
En las investigaciones a los arraigados se obtuvieron datos que podrían ayudar a esclarecer otros hechos delictivos.

Datos de las víctimas:

Félix Bautista Lugo, de 69 años, jubilado; su esposa Carmen Campos Cárdenas, de 45 años; la hermana de ésta, Adriana Patricia Campos Cárdenas, de 24; Roberto Bernardino Campos, de 17, quien era hijo de Carmen e hijastro de Félix; y las niñas Magali y Mayra, de apellidos Bautista Campos, de 8 y 7 años, respectivamente, hijas de los dos primeros.
Roberto Bernardino fue muerto degollado; su madre Carmen Campos fue asfixiada, ya que le pusieron un cordón en el cuello y una bolsa de plástico en la cabeza; los otros cuatro miembros de la familia fueron muertos con disparos de arma de fuego en el cráneo.