Al Hombre que le fue Trasplantada una Cara Será Modelo de Revista

* Richard Lee Norris, que se desfiguró el rostro tras un disparo, será portada de la popular GQ.

ABC.es.- Richard Lee Norris, un hombre de Virginia (Estados Unidos) a quien -hace dos años- se le practicó un pionero trasplante de cara total después de que su rostro fuera desfigurado por un disparo de escopeta, será portada de la conocida revista de moda GQ. Así lo han afirmado varios medios anglosajones como el «Daily Mail», los cuales también han señalado que el afectado ya puede lucir su nuevo y mejorado rostro después de 15 años.

La pesadilla de Norris comenzó cuando apenas contaba 22 veranos. Concretamente, un día que estaba manipulando su escopeta, ésta le disparó de improviso un tiro en la cara. Aunque sorprendentemente sobrevivió, su rostro quedó gravemente desfigurado, pues su nariz, pómulos, lengua, dientes, mandíbula y barbilla fueron gravemente dañados.

Durante quince años, este estadounidense tuvo miedo de salir a la calle debido a su aspecto, hasta que, en 2012 el Dr. Eduardo D. Rodríguez acudió en su ayuda y le practicó uno de los primeros trasplantes totales de rostro en el mundo. En los meses posteriores, el hombre recuperó el sentido del gusto y del olfato (los cuales había perdido), aunque para ello tuvo que renunciar a su cara, pues los médicos le implantaron la de un joven de 21 años fallecido.

«Durante los últimos 15 años he vivido como un ermitaño escondido detrás de una máscara quirúrgica. Iba de compras por la noche cuando tenía a poca gente a mi alrededor. Ahora soy capaz de caminar al lado de la gente y nadie se detiene a mirarme. Mis amigos hacen su vida y ahora voy a continuar yo con la mía», señaló el afectado tras la operación en una entrevista en la NBC. Su maravillosa recuperación y su nuevo rostro han provocado que la revista GQ se haya interesado por Norris, el cual aparecerá en un número próximo de esta publicación.

Pero ¿Cómo es vivir con el rostro de una persona? Según Norris, algo extremadamente difícil, pues no puede tomar el sol, beber alcohol o sufrir daños en el rostro, ya que cualquier contratiempo puede provocar el rechazo del trasplante. Con todo, el estadounidense no se cansa de dar las gracias a los doctores quienes, literalmente, le permitieron volver a sonreír.