30 Mil Almas en Peregrinación del Día de la Virgen de Guadalupe

* Al mediodía de este lunes 12 de diciembre, la contabilidad era de 12 mil feligreses, al final de la jornada la UMPC, estimaba el paso de 30 mil en la peregrinación.

Por Mauricio Lira Camacho
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Multitudinaria peregrinación.

Hoy en su día, todas las generaciones reunidas por el culto religioso en honor de la virgen de Guadalupe.

En torno a la cantidad de feligreses que habrían participado en esta magna festividad, la unidad municipal de protección civil, UMPC, segmentó la marcha en varias cuadras en el centro de Puerto Vallarta.

De esta manera podían advertir con mayor exactitud la cantidad exacta de asistentes a la iglesia de nuestra señora de Guadalupe.

Con información de elementos de la corporación adscritos al balcón, ubicado a un costado del edificio de la presidencia municipal, se dijo que, a las 12 horas del mediodía, la contabilidad indicaba el paso de 12 mil almas al recinto religioso.
Para el final de la jornada, que empezó desde las 8 horas de este lunes, la contabilidad estimaba el paso finalmente de 30 mil personas.

Como cada año, en esta fecha se agrupa un grueso contingente de personas, fieles devotos de la patrona de México.

Es importante mencionar que para esta ocasión lució en todo su esplendor la presencia de numerosos niños y niñas ataviadas en el primero de los casos como Juan Diego y como la virgen de Guadalupe, respectivamente.

De acuerdo con las tradiciones populares, el martes 12 de diciembre de 1531, la Virgen de Guadalupe se le apareció por cuarta ocasión al indígena Juan Diego.
El hecho sucedió muy de mañana cuando el nativo de Cuautitlán salió en busca de ayuda para su tío enfermo.

La Patrona de México se encontró con el humilde indio junto al Pocito donde le dijo que su tío ya se encontraba sano.

Así pues, le pidió que subiera a la cumbre del cerro del Tepeyac donde encontraría unas rosas, en una época y en un lugar donde no florecían, las cuales podría reunir y llevar ante el señor obispo como una prueba de sus milagrosos encuentros en los que solicitaba la construcción de un templo en las cercanías del lugar.